// Precios
¿Comprar una cámara
o pagar por sesión?
Las dos opciones son razonables; dependen de cuántas sesiones vayas a hacer, de quién las haga y de si quieres que el espacio sea tuyo. Esta página te da el marco para decidir, sin cifras inventadas.
// El punto de partida
Primero, cuántas sesiones.
La pregunta no es «¿qué es más barato?» sino «¿a partir de cuántas sesiones deja de tener sentido pagar por cada una?». Ese punto existe siempre y se calcula con tres datos que solo tú tienes: cuántas sesiones harás al mes, durante cuántos meses y cuánto te cuesta hoy cada sesión fuera.
Nosotros no publicamos tarifas ni conocemos las de los centros de tu zona, así que no vamos a inventarte un número. Lo que sí podemos hacer es darte la cifra de tu lado de la ecuación: pide un presupuesto con tu configuración y tendrás la mitad del cálculo resuelta en un día laborable.
// Comparación
Lo que cambia en cada opción.
Más allá del dinero, estas son las diferencias que la gente nos menciona.
| Pagar por sesión | Cámara propia | |
|---|---|---|
| Disponibilidad | Según la agenda del centro | Cuando quieras, sin reservar |
| Desplazamiento | En cada sesión | Ninguno |
| Coste | Variable, crece con el uso | Inversión única + mantenimiento bajo |
| Privacidad | Compartida con otros usuarios | Total |
| Personalización | Ninguna | Color, tapicería, asientos y opcionales |
| Compromiso | Nulo: pruebas y decides | Alto: es un equipo que se queda |
| Ideal para | Probar la experiencia o uso esporádico | Rutina estable o negocio que ofrece sesiones |
// Cuándo compensa cada una
Tres situaciones claras.
Pagar por sesión
Quieres probar la experiencia, vas a hacer sesiones sueltas o todavía no sabes si la incorporarás a tu rutina. No tiene sentido comprar para averiguarlo: reserva una demostración con nosotros o acude a un centro.
Comprar para uso personal
Has decidido que forma parte de tu semana. A partir de un uso regular y sostenido, la cámara propia gana en comodidad y privacidad antes incluso de ganar en dinero: no reservas, no te desplazas y la usas a la hora que quieras.
Comprar para ofrecer sesiones
Diriges un centro de bienestar, un spa o un centro de rendimiento. Aquí la cámara no es un gasto sino un servicio que facturas; la calculadora de retorno de nuestra página de centros de bienestar te da una estimación con tus propias cifras.
// Seguir comparando
Las otras dos decisiones.
¿Nueva o de segunda mano?
Qué comprobar antes de comprar una cámara usada: certificación, trazabilidad, repuestos y garantía.
Ver la comparación →¿Rígida o blanda?
La diferencia real entre una cámara rígida de aluminio y una bolsa inflable.
Ver la guía →Calcula el retorno
Si vas a ofrecer sesiones, la calculadora de centros de bienestar estima ingresos y amortización.
Abrir la calculadora →// Siguiente paso
Pon tu cifra en la ecuación.
Cuéntanos cómo es tu espacio y qué uso le vas a dar. Te enviamos una propuesta a medida en un día laborable y ya podrás hacer el cálculo completo.
Las cámaras Oxyliving están pensadas para el bienestar general y la recuperación. No se presentan como tratamiento, cura ni diagnóstico de ninguna afección médica. Nuestro marcado CE corresponde al ámbito de bienestar.




